Aumento de senos que puede ser fatal: ¿qué sabía la industria?

Un tipo de dispositivo médico utilizado en la cirugía de aumento y restauración mamaria, conocido como implante mamario con textura, se ha relacionado con una forma rara de cáncer conocida como linfoma anaplásico de células (ACL). Esta es una variante del linfoma no Hodgkin, un cáncer que ataca el sistema inmunológico y está fuertemente asociado con exposición al glifosato y otras toxinas. Ha planteado serias dudas sobre lo que los fabricantes pueden haber sabido sobre los riesgos de su producto.

En marzo, 2015, investigadores del Hospital de la ciudad de Birmingham (Reino Unido). informó ese ACL asociado con el implante mamario afecta aproximadamente a 300 de cada mujer 100,000 anualmente. Sin embargo, los autores de otro estudio de Baylor University Medical Center cree que esta cifra puede ser una "subestimación bruta", debido al número de cirugías de aumento mamario que se realizan en todo el mundo y al hecho de que la enfermedad no siempre se diagnostica correctamente. La enfermedad puede presentar síntomas similares al cáncer de mama, como bultos en el seno, dolor y sensibilidad, e hinchazón inusual. Sin embargo, la patología de la LCA es muy diferente, y no siempre se comprende bien.

Los implantes mamarios texturizados son solo eso. A diferencia de otros tipos de implantes mamarios, estos dispositivos tienen una superficie texturizada que está diseñada para causar irritación y cicatrización en los tejidos internos de la mama. Se supone que esta acumulación de tejido cicatrizado mantiene los implantes en su lugar, lo que hace que sea menos probable que se salgan de su lugar. Si bien la ciencia médica no está del todo segura de cómo esto se traduce en ACL, se cree que debido a que la formación de tejido cicatricial es una respuesta a la irritación, la inflamación crónica puede ser un factor contribuyente.

A Denunciar usuario Desde el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación publicado en noviembre, 2018 dice que durante varios años las enfermedades atribuidas a los implantes mamarios se consideraron "rutinarias" y, por lo tanto, los fabricantes de dispositivos médicos no tienen la obligación de decir nada al público en general. Luego, en 2017, la FDA ajustó su cumplimiento de los requisitos de informes. Significativamente, hubo un aumento en el número de informes. Sin embargo, a pesar de este aumento en el número de enfermedades relacionadas con los implantes mamarios, la FDA no ha emitido una prohibición sobre los dispositivos como se hizo en Francia y está bajo consideración en otros países.

Los implantes mamarios han sido controvertidos entre los científicos médicos durante muchos años. Los cirujanos comenzaron a experimentar con el aumento de senos a finales de los 1880. Durante décadas posteriores, se usó el uso de sustancias como parafina, marfil, bolas de vidrio, hule, cartílago de animales y otros materiales, generalmente, con consecuencias devastadoras para la salud del paciente.

Los implantes de silicona se introdujeron en 1962, pero 30 años más tarde, la FDA puso una moratoria en su uso debido a informes de fugas y enfermedades asociadas. En 1995, las demandas de mujeres que habían enfermado debido a los implantes de silicona llevaron a un fabricante, Dow-Corning, a la bancarrota. No obstante, la FDA levantó su moratoria sobre los implantes de silicona en 2006, dependiendo de la finalización de los estudios y el seguimiento posteriores a la comercialización. Los implantes rellenos de solución salina fueron aprobados en 2000, pero incluso estos han tenido complicaciones.

¿Estamos viendo la historia repitiéndose con implantes mamarios texturizados?